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martes, 22 de noviembre de 2016

Reseña: A todos los chicos de los que me enamoré (Jenny Han)


Título: A todos los chicos de los que me enamoré
Autor: Jenny Han
Publicación original: 2014
Editorial: Destino



Lara Jean guarda sus cartas de amor en una caja. No son cartas que le hayan enviado, las ha escrito ella, una por cada chico del que se ha enamorado. En ellas se muestra tal como es, porque sabe que nadie las leerá. Hasta que un día alguien las envía por equivocación y la vida amorosa de Lara Jean pasa de ser imaginaria a estar totalmente fuera de control.





Hay lecturas que inevitablemente invaden nuestras historias personales. Abrir las páginas de éste libro y encontrarme con un giratiempos que me trasladó a mis años de pre adolescencia fue un regalo que no pude dejar pasar. ¿Quién nunca tuvo algo importante que decir y sintió la necesidad de expulsar esos sentimientos y emociones a través de una carta? De alguna u otra forma la tinta y el papel lograban aplacar esos (des)amores. Claro que estos pequeños exorcismos emocionales nunca llegaban a manos del destinatario. A menos que alguien enviara las cartas accidentalmente...

Ésta es la historia de cómo Lara Jean se enfrenta a los fantasmas de amores pasados. Ella cree que con cada carta escrita ha logrado pasar de página y decirle adiós a cada chico del que se ha enamorado. También cree que sus cartas, algunas recientes y otras escritas hace muchos años atrás, están a salvo en una sombrerera que heredó de su madre. 
Verán, la familia es uno de los pilares fundamentales en la vida de Lara Jean. Tanto ella como Margot, su hermana mayor y Kitty, la menor, están a cargo de su padre desde que la madre falleciera años atrás de manera repentina. Su personalidad cautelosa, reservada y un poco introvertida, dotada de inocencia e ingenuidad la ha llevado a intensificar su lado más hogareño, prefiriendo la comodidad y seguridad familiar ante los terrenos desconocidos de la socialización juvenil. Los únicos ajenos a la familia con los que ha logrado entablar amistad es Chris, su amiga íntima, y Josh, el novio de Margot. Hasta el momento, una vida bastante normal.

El punto de giro que desestabiliza la ilusión de tranquilidad en la vida de Lara Jean es el momento en el que descubre que alguien, por error, envió todas sus cartas a los correspondientes destinatarios. El caos se hace presente cuando los chicos que recibieron las cartas aparecen en busca de una explicación. Aunque algunos de ellos lograrán hacer la vista gorda e ignorar lo sucedido, hay dos cartas en particular que no pasarán desapercibidas, más bien lo contrario. En primer lugar tenemos al estereotipo de chico popular, admirado por todos, deportista estrella y que además sale con la chica más linda del colegio: Peter Kavinsky. A pesar de que su carta fue escrita hace muchos años atrás, logra llamar su atención de una manera muy particular, algo totalmente inesperado por todos, especialmente por Lara Jean. Por el otro lado, existe una carta que nunca, jamás, debería haber llegado a su destinatario, quien forma parte de su círculo íntimo. De ahora en más cualquier avance en la historia puede considerarse spoiler, así que les reservo el efecto sorpresa.





Aunque todos los elementos que invitan a su lectura indican con bombos y platillos que se trata de un romance juvenil, puedo asegurar que la historia ofrece mucho, pero mucho más que eso. La trama nos conduce hacia un triángulo amoroso bastante particular, donde quedan de lado las ecuaciones tantas veces repetidas en la literatura romántica. Jenny Han le ha dado voz a lo intangible: a los amores platónicos, a las relaciones fingidas, a lo que se calla, a lo imposible. Pero también tenemos un amor más fuerte que todo lo demás. La verdadera esencia del libro nos transmite aquellos valores concebidos a partir de la institución familiar y la fuerza de la amistad. 

Es increíble la forma en que mordí el anzuelo de Han y me dejé llevar por su narrativa. Sin dudas, la prosa está escrita con gran astucia, fascinando al lector con un estilo muy fresco y una narración bastante ágil y amena. Así también es posible encontrar personajes muy peculiares, dotados de características que los convierten en seres completamente terrenales y cercanos, y no salidos de un anuncio comercial de pasta dentífrica. La autora es sumamente detallista y minuciosa,  y creo que es ahí en donde reside la belleza de su relato: porque más que en una gran hazaña, como una audaz declaración amorosa o una cena romántica a la luz de las velas, la conexión con el lector es mucho más favorable, e incluso certera, en los pequeños detalles. Por eso mismo conectamos más con un poco de adolescencia genuina por aquí o alguna referencia potterica por allá, solo por nombrar un par...    

A todos los chicos de los que me enamoré es un libro para dejarse atrapar. Escrito con una pluma llena de frescura y singularidad, promete tan sólo una pizca de romance y toneladas de amor del bueno. 



"Si el amor es como estar poseído, quizá mis cartas de amor sean como un exorcismo. Mis cartas me liberan. O, al menos, es lo que se supone que deberían hacer. "

MI CALIFICACIÓN


• Gracias a Planeta por el ejemplar •


2 comentarios:

  1. ¡Hola! A este libro le vengo dando vueltas hace bastante porque me parecía medio meh para leerlo pero después de leer tu opinión quiero darle una oportunidad (parece que estoy super errada jeje) Veré si lo consigo antes de que termine el año. ¡Saludos! <3

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  2. Se me hace que este libro es demasiado cliché, pero si vos decís que tiene mucho más que ofrecer le voy a dar una oportunidad. ¡Saludos!

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