De: We are in winterland
Para: Ailen's bookshelves
Asunto: Portadas
Querida Ailen,
¿Cómo has estado? Espero no interrumpir nada importante, y con importante creo estar refiriéndome, sin intención, a alguna buena lectura que puedas estar teniendo. Es algo que, en lo personal, me saca un poco de quicio, el hecho de que intenten arrancarte de una aventura literaria, pero no me malinterpretes. A veces es bueno saber que alguien te tiene en cuenta, ya sea para pedirte ayuda, para contarte algo o para avisarte que llegó el correo. Ese es uno de mis momentos favoritos.
El motivo principal de esta carta es para hablarte de libros. Sí, más libros. ¿Alguna vez pasó por tu mente ver toda tu vida, tu historia, todo lo que sos, resumida en un libro? Estoy segura que sí, y para ser sincera, a mi también. Supongo que llega un momento en la vida de las personas en las que se les da por fantasear con la existencia de una película o un libro que cuente su historia. O en su defecto una obra de teatro o un musical, como con el que sueña Tiny Cooper, de Will Grayson, Will Garyson, que luego cobra vida en Hold me closer.
No voy a preguntarte sobre qué trataría ese libro. Creo que es asunto tuyo. Al igual que el mio. Pero me gustaría saber como sería la portada, esa imagen que día a día cobra más importancia en el mundo editorial y que juega un papel decisivo a la hora de captar la atención del lector. ¿Qué veríamos en ella? ¿Lo has pensado alguna vez?.
La portada de mi libro tendría un bosque. Muchos árboles, gigantes, para entrar en detalle. Y dragones. Me imagino a esas criaturas escondidas detrás de esos árboles. De ojos brillantes, resplandeciendo en la oscuridad, sin saber a ciencia cierta si están a punto de atacar o están escondiéndose, temerosos, de algo. También tendría muchos colores, pero de una gama oscura y apagada, porque lo tenebroso y desconocido también tiene derecho a los matices. El título tendría una tipografía que se entremezclaría indudablemente con los árboles, como ramas, al estilo de Big Fish de Tim Burton. Es importante que no resalte, que pase desapercibido, fundiéndose entre la multitud, de modo que nadie pueda leerlo a menos que realmente quiera hacerlo.
Es hora de despedirme. Es tarde y tengo ganas de leer un poco antes de irme a dormir. Me ayuda a conciliar el sueño. Espero que pienses seriamente en esa portada, a menos que el aspecto exterior de un libro no signifique realmente mucho para vos. Un fondo blanco con letras negras estilo palo seco anunciando "Soy Ailen y esta es mi historia" también es válido. Alguien en el mundo lo leerá. Estoy completamente segura.
Con mucho cariño,
Mary
Ésta ha sido la cuarta carta de la Iniciativa Carta Abierta. Pueden obtener más información sobre este hermoso proyecto haciendo click aquí.



