En un caluroso día de verano, Amy y Nick se disponen a celebrar su quinto aniversario de bodas en North Carthage, a orillas del río Mississippi. Pero Amy desaparece esa misma mañana sin dejar rastro. A medida que la investigación policial avanza las sospechas recaen sobre Nick. Sin embargo, él insiste en su inocencia. Es cierto que se muestra extrañamente evasivo y frío, pero ¿es un asesino?
Debo confesar que no soy una persona que siente mucha afinidad por el suspenso o thriller psicológico. La novela de Flynn me toma absolutamente por sorpresa, de forma improvisada, desconociendo las reglas del género y todo lo que implica ser un lector activo. Y con activo hago referencia a lo que nos indica el amplio sentido de la palabra: incriminarnos en la trama, convertirnos en cómplices, emitir un juicio que nos permita estar a favor o en contra de los personajes, seguir las pistas para desenmascarar al culpable e involucrarnos, sin más, en el juego que nos plantea la autora.
Perdida nos relata una serie de episodios que ponen en juego el matrimonio de Nick y Amy, una pareja que lleva cinco años casada. Un día como cualquier otro, Amy desaparece sin dejar rastro. Todas las pruebas encontradas en la casa incriminan a Nick, hasta ahora único sospechoso. Él, en todo momento niega cualquier relación con los hechos, pero cada uno de sus movimientos parecen incriminarlo directamente con los hechos. Muestra un temperamento frío, se mantiene prácticamente al margen de la investigación, es indiferente a la ansiedad colectiva que genera la desaparición de su esposa. Pero todo lo que plantea Flynn es cuestión de apariencias.
La novela está narrada por sus dos personajes principales, Amy y Nick, un capítulo por turno. Su función primordial parece a simple vista desenmarañar las telas de araña que cubren sus días pasados, retroceder el tiempo e intentar vislumbrar todo aquello que condujo a la desaparición de Amy. A medida que avanza el relato nos vamos dando cuenta que el problema no es externo, nada ni nadie corrompió el círculo matrimonial, aunque la autora nos ponga a nuestros pies elementos que parecen serlo. El dilema reside únicamente en la relación interna de Amy y Nick.
Nick y Amy, dos personas hechas la una para la otra... de la forma más retorcida que puedan imaginar. Flynn es una escrita magnífica, con un estilo impecable, que sabe atrapar al lector para no dejarlo ir... tal como lo hace Amy con Nick y viceversa. Sus personajes son una delicia literaria, un laberinto de características psicológicas para explorar y perderse. No dan tregua alguna al lector. Parecen empecinarse. Logran manipularlo como a una victima más, enredándolo en una compleja red de mentiras y apariencias.
La trama va tomando diferentes rumbos a medida que avanza, convirtiéndose en un torbellino de puntos de giro. Un momento estamos a favor de alguien y al cambiar la página lo sentenciamos. Es un ir y venir constante, en el que cada personaje verá el vaso medio lleno o medio vacío de sus experiencias como matrimonio.
Como lectora nueva del género, pude notar la presencia de una temática propia del género romántico, pero con una investigación policial de por medio. Desarma y desglosa a la institución matrimonial, poniendo en evidencia aspectos oscuros y reales que nos costaría admitir en la vida real, pero que parecen ser esenciales para su funcionamiento. El conocer en profundidad al otro y hacer descubrimiento de sus defectos, pero retorciendo a grandes niveles el uso que le dan los involucrados, el apoderarse de ellos para usarlos en su contra. La manipulación, los celos y el deseo de perfección parecen ser moneda corriente en el relato de Flynn, escarbando en los sentimientos más primitivos y reprimidos de dos enamorados, o al menos eso que dicen ser.
Otro aspecto interesante de Perdida, es la crítica de Flynn hacia los medios y la influencia de la opinión pública. Cómo los programas de televisión populares y de moda deciden por el público y lo empujan casi imperceptiblemente hacia un sí o hacia un no. Nick vive esto en carne propia. No importan sus declaraciones, no importan las pruebas ni su defensa, los medios están empecinados en ponerse a favor del sexo débil. Cuando la opinión pública se convierte en un personaje más, implacablemente tratará de encasillar dentro del estereotipo a alguien que se aleja remotamente del significado de la palabra. El marido golpeador. El marido infiel. El marido desquiciado. El culpable. Su destino dependerá de este nuevo jurado postrado frente a una cámara y micrófono en mano. Un aspecto tan cruel y propio de nuestra sociedad.
Perdida es un thriller psicológico donde el amor y la muerte se encuentran a un paso de distancia, alimentándose uno de otro. Flynn narra de forma exquisita y atrapante una historia de amor enfermizo y obsesivo, agregando una gran dosis de suspenso. Es el ya conocido deshojar margaritas pero con un matiz macabro. Me quiere, no me quiere... me ama, me odia... que esté viva, la prefiero muerta...
"Tiene algo de perturbador, evocar un recuerdo cálido y que te deje completamente frío."
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