Hey! ¿Cómo los trata el intenso calor a los habitantes del hemisferio sur? Yo intento sobrevivir a las altas temperaturas, sumado a que enero ya termina y hoy es mi penúltimo día de vacaciones. La buena noticia es que con este post inauguro una nueva sección en el blog y es algo que planifiqué en diciembre con mucho entusiasmo. Cada mes compartiré con ustedes la reseña de un audiolibro *aplausos*
¿Por qué decidí escuchar un audiolibro?
Es mi primera experiencia con un audiolibro. Nunca antes hice uso del formato y me pareció una experiencia interesante en la que embarcarme este año. No hace mucho terminé de escucharlo (hace minutos, literal) y estoy fascinada. Debo confesar que soy una persona que no puede hacer una actividad de manera continua por más de una hora, así que dividí el audiolibro en varias sesiones. Les aseguro que es una actividad ideal para los días de verano. Ya sea que estés tomando sol, disfrutando del atardecer o de la brisa nocturna, un audiolibro te permite cerrar los ojos, relajarte y entregarte completamente a la narración. Claro que también podes disfrutar de un audiolibro dentro de tu rutina, como cuando viajas, cocinas o haces otra actividad que no requiera el cien por ciento de tu concentración. A pesar de ser mi primera experiencia, es un MUST, así que he resuelto repetir la experiencia al menos una vez al mes.

